Pedro Duque, entrevistamos al astronauta español

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Pedro Duque es el primer astronauta español que viajó al espacio.

“El fomento del desarrollo de la industria del espacio es el que pone a los ingenieros y científicos frente a retos muy importantes que hace que hagan inventos, que creen nuevos productos”.

“Sí, hemos contaminado sobre todo un par de regiones del espacio alrededor de la tierra con los satélites que se han ido estropeando”.

¿Quién no ha querido alguna vez ser como Pedro Duque y recorrer el Espacio? Él lo ha hecho y, además, en varias ocasiones. De niño coleccionaba fósiles en el barrio de San Blas (Madrid). Su padre, controlador aéreo, pronto le insufló la curiosidad por el cielo. Aquel chico aplicado que logró el sueño de toda una generación, es hoy un hombre pausado y reflexivo, que habla con fascinación de su trabajo. “Podemos usar el Espacio para dar a todos una vida mejor”, asegura el astronauta español.

P: En los tiempos que corren, en los que se cuestiona absolutamente todo lo que gastamos ¿cómo se justifica una inversión como la que se realiza en el espacio?

R: Hay que verlo con el prisma de ‘cómo queremos salir de la crisis’. Existen una serie de sectores de tecnología cuyo desarrollo se conoce y está aceptado por todo el mundo que producen desarrollo industrias que luego son exportadoras y que proporcionan un crecimiento. Las industrias espaciales son parte de ellas. Otras son biomedicina, nanotecnología… En total, tres o cuatro sectores donde se justifica plenamente por parte de todos los estudios el utilizar fondos públicos para impulsar el desarrollo de esas industrias. La cuestión es, ¿debemos dedicar todos los recursos a paliar los efectos actuales o debemos poner algo de semilla para el futuro? La respuesta a esa pregunta es que sí, tenemos que seguir invirtiendo algo de fondos públicos en tecnología, ya sea en programas espaciales o no. En concreto, el estado español utiliza unos dos euros por habitante y año. Es decir, tampoco se trata de una cantidad grande de dinero. Simplemente, es muy vistoso y la gente se fija en ello, pero es mucho más pequeño que muchísimas otras cosas que se hacen con dinero público. Es decir, lo primero es que la cantidad no es tanta, y luego, lo que ocurre es que el fomento del desarrollo de la industria del espacio es el que pone a los ingenieros y científicos frente a retos muy importantes que hace que hagan inventos, que creen nuevos productos y eso es lo que según todos los estudios hace que mejore el tejido industrial y se salga de las situaciones de crisis con una industria exportadora más potente.

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P: ¿La astronáutica está más cerca de lo científico o de lo sobrenatural?

pedro-duque-astronauta_sliderR: El espacio es la mayor parte de la naturaleza. Lo que no es el espacio, es sólo el pequeño planeta tierra. Lo sobrenatural en realidad está dentro de las personas. Es decir, que lo que todo lo sobrenatural está dentro de la tierra. El espacio es justamente el único sitio donde no hay nada sobrenatural porque no hay personas. Allí es todo natural. Durante la historia, las personas han visto el espacio como algo que querían comprender y no podían, e inventaban la forma en que funcionaba en parte con ideas místicas. Ahora ya lo podemos comprender más o menos, aunque todavía hay muchos misterios que estamos con muchas ganas de resolver como la masa total del universo, la energía oscura y todas estas cosas… Pero ahora ya no necesitamos todas esas explicaciones místicas.

 
P: ¿Y crees que algún llegaremos a comprender el espacio en su totalidad?

R: No, porque nunca llegaremos a comprender la naturaleza del todo. Simplemente, lo que haremos será cada vez comprenderla un poquito mejor y acercarnos más a la comprensión total, pero nunca la entenderemos del todo. Esa es la tarea de Sísifo de la Ciencia. Cada vez acercarse más a la comprensión total y cada vez encontrar más preguntas que respuestas.

P: ¿Cómo nos afecta en la tierra lo que ocurre en el espacio?

R: La tierra obviamente se mueve por el vacío del espacio, que está casi del todo vacío pero no del todo. Entonces, la tierra se encuentra con restos de colisiones antiguas cuando se formó el sistema solar (todavía hay muchas piedras por ahí dando vueltas). Digamos que la forma más prosaica de afectar el espacio a la tierra es que nos caiga un asteroide como pasó hace un año en una región de Rusia y hubo mucha gente herida y muchos problemas. Y ya se sabe que hay cientos de miles de estos asteroides que no sabemos dónde están y un día podrían caernos y destruir una ciudad. Luego, en otros ámbitos, por ejemplo, hemos sido capaces de utilizar el espacio para darle a todo el mundo una vida mejor, por ejemplo con los satélites de comunicaciones, que hacen que veamos por televisión todo lo que ocurre en el resto del mundo. Además, sólo desde el espacio podemos estudiar la tierra en su conjunto, algo que ahora es de enorme importancia, ya que estamos viendo que nos estamos cargando el delicado equilibrio del clima y estamos lanzando docenas de diferentes satélites que esperamos produzcan los datos fehacientes que convenzan a la clase gobernante de que tenemos que hacer algo con los gases de efecto invernadero y con el cambio climático.

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¿Pero esa actividad no está a su vez generando basura en el propio espacio?

R: Sí, hemos contaminado sobre todo un par de regiones del espacio alrededor de la tierra con los satélites que se han ido estropeando, con algunos cohetes que al principio de la carrera espacial no funcionaban del todo bien, explotaban y hacían trocitos que seguían dando vueltas alrededor de la tierra, etc… Hay varios miles de objetos de tamaños importantes y varios cientos de miles de objetos más pequeños que andan por ahí y constituyen basura espacial. ¿En qué le afecta a la gente? Bueno, pues de vez en cuando ves un pequeño meteorito, que cae y que es un trozo de basura espacial. Casi seguro a nadie de la tierra le va a hacer absolutamente nada, y un día se destruirá. Pero lo que sí que estropea bastante son los nuevos satélites que nos han costado tanto dinero y que nos generan tantas expectativas de ver el fútbol por ellos.

“Hemos sido capaces de utilizar el espacio para dar a todo el mundo una vida mejor” Pedro Duque

P: ¿Piensa que hay vida en algún otro lugar del universo?

R: Creo que la estadística apoya la idea de la existencia de vida en otro lugar del universo. Perfectamente podría haber un millón de millones de millones de planetas en el universo y eso quiere decir que alguno habrá que sea exactamente igual al nuestro. ¡Incluso podría haber un millón de planetas exactamente iguales al nuestro! ¿Y por qué no han podido haber pasado exactamente las mismas cosas que en el nuestro? Lo único que pasa es que esa ya no es una cuestión de esperanza. Es decir, ya hemos detectado miles de planetas y ya tenemos una estadística que nos dice que seguramente hay tantos planetas como estrellas vemos en el cielo, o más. Y luego, está el otro problema, que las distancias son tan grandes, que podría haber infinidad de seres vivos en el universo y podría ser también que jamás podamos establecer contacto con ellos. Es una consecuencia de la inmensidad del Universo.

P: ¿Por qué no ha vuelto el hombre a la Luna?

R: Lo que ocurrió fue que fue un impulso importante. Multiplicó por 5 el presupuesto de la Agencia Espacial en los Estados Unidos y otro tanto ocurrió en Rusia. En Rusia estuvieron a punto pero no les dio tiempo de solventar un problema técnico con su cohete, les explotó y no consiguieron llegar, y decidieron ganar a los Estados Unidos en el viaje a Marte. Y empezaron a hacer estaciones espaciales de larga duración para aprender a ir al Planeta Rojo, pero luengo ahí, en fin, la cosa se lio. Por eso Rusia nunca fue a la Luna. El programa americano tuvo una duración, y al mismo tiempo los poderes gobernantes decidieron que tenían que meterse en una guerra con Vietnam. El 20 de Julio de 1969, cuando Armstrong y Aldrin estaban posándose en la Luna, ya habían bajado la tercera parte del presupuesto de la NASA y los últimos tres cohetes, que ya estaban listos y construidos, no se pudieron ni enviar por falta de presupuesto. La NASA nunca ha vuelto ya al presupuesto que tuvo en su momento.

P: ¿Qué dice a todas aquellas personas que dudan que incluso llegáramos a pisarla de verdad?

R: Eso es lo que pasa cuando tienes falta de información. No existe ningún motivo para pensar esas cosas y bastan cuatro tonterías para darse cuenta de que no hay ningún fundamento. Quizá lo más sencillo de entender para la gente es que si Estados Unidos hubiera estado fingiendo la llegada a la Luna, te aseguro que la Unión Soviética se lo hubiera echado en cara enseguida. Por supuesto todas las antenas soviéticas estaban recibiendo las imágenes de televisión que venían de la Luna y sabían perfectamente que venían de la Luna (risas). Esto lo inventó un señor como 10 o 15 años después para ganar dinero con los programas estos de la telebasura.

P: ¿Qué expectativas tiene del proyecto del viaje tripulado a Marte?

R: El que los proyectos avanzados se financien con fondos privados en ningún momento es un problema. Es algo que denota la madurez de la industria. Pero sin embargo, el hecho de que sea con fondos privados tampoco los hace muchísimo más baratos. Al final hay que pagar el sueldo a los ingenieros que están inventando los aparatos que tendrán que ir allí y eso tarda un tiempo y requiere un número de gente. Por supuesto que se puede, la tecnología lo admite, tiene un cierto coste similar al del viaje de los años 60 a la Luna, y se puede conseguir. Ahora hay un proyecto de una fundación holandesa que pretende recaudar los fondos haciendo una especie de programa de televisión, un show, y con ese dinero construir la nave real. Bueno, pues a lo mejor les sale, yo no digo que no. Si no les sale, por lo menos el show ya lo tienen (risas).

P: ¿Qué opina de los viajes espaciales turísticos?

R: Desde el punto de vista tecnológico, todavía no estamos preparados para ofrecer un viaje de los que podamos poner en el folleto al lado de ‘Turismo de riesgo’. Pero bueno, así es como ha empezado todo. Todos los viajes al principio son turismo de riesgo, hasta que al final desarrollamos tecnologías, creamos estructuras y, mira, ahora ya no es turismo de riesgo ni subir al Everest. Ya hay mogollón de gente y parece la Gran Vía en verano. Todo irá desarrollándose. Lo que es seguro es que yo no tengo ninguna idea de que viajar al espacio pueda ser algo reservado a unos pocos. No. Los ingenieros cuando inventamos cosas necesitamos que al final terminen en el mercado porque además eso reduce muchísimo las necesidades de financiación pública que hablábamos al principio. Cuando algo está ya maduro, como por ejemplo los satélites de telecomunicaciones de televisión, eso ya no lo paga el estado, sino la gente. Lo mismo pasará con los viajes turísticos.

P: ¿El cine es fiel a la realidad espacial?

gravityR: Hay un espectro muy amplio de películas que muestran los vuelos espaciales en general. Por supuesto que hay unas que se han intentado lo reflejen de la manera más fiel posible, porque la realidad ya tiene el dramatismo que requiere la película. Y aquí siempre me gusta poner el ejemplo de la película Apolo XIII. No necesitaba más dramatismo la realidad para convertirla en una película de acción. Sin embargo, hay muchas otras en las que se han pasado con el recurso artístico. ¿La de Gravity? Pues existen muchísimas ocasiones en las que eso nunca podría pasar en la realidad –aunque son detalles, también, pero a lo mejor nosotros no somos los únicos que nos enteramos-, pero luego por el otro lado, a mí me parece que determinados trocitos de la película proporcionan el espacio adecuado, es decir que la persona se siente un poquito como la gente que está ahí arriba: los movimientos que se producen dentro de la Estación, el hecho de que las cosas que explotan en el espacio no se oigan porque no hay aire, etc… Hay cuatro o cinco o cosas que te hacen sentir y decir ‘hombre, esta gente se lo ha pensado un poco más que otros’.

P: ¿Usted es de los que se traga todas las películas por la curiosidad ver qué nos cuentan desde Hollywood o prefiere mantenerse al margen?
R: Hombre, todas no, pero en una buena cantidad, al menos siempre intento ver un poquito para saber cómo es. Hay algunas con las que realmente piensas ‘¡qué vergüenza!’ porque al final ves Armagedon y dices ‘¡madre mía, es que no han acertado ni una. Todo lo han hecho al revés!’, pero la de Gravity desde luego me dio una sensación mucho mejor.

P: ¿La tierra es más bonita desde dentro o desde fuera?

R: Son dos conceptos completamente distintos de ver la Tierra. Desde arriba, por ejemplo yo he visto Italia y es muy bonito. Se ve en un momento. Se aprecian todos los detalles, la salida de los ríos, la erosión… Con los ojos puedes hacer como los satélites de observación y además cada 10 minutos o cada cuarto de hora ves un país distinto. Y luego, los amaneceres y los anocheceres son muy bonitos. Sin embargo, por ejemplo este fin de semana cogí el coche y nos fuimos de Munich a Venecia, y eso es otra cosa, ves a la gente, hablas con las personas, has tenido contacto con el antiguo arte… No tienen nada que ver una cosa con la otra. Las dos son igual de interesantes.

P: ¿Es cierto lo que los invernaderos de El Ejido son la única construcción humana que se ve desde el espacio, y no la Muralla China como muchos afirmaban?

R: Yo diría que es la única construcción humana que llama mucho la atención desde el espacio. Si te pones a mirar puedes ver las pirámides, pero hay que saber dónde mirar. Y si te pones a mirar, puedes ver algunas otras construcciones. Por ejemplo llaman la atención los regadíos de Arabia Saudí y de la parte Sur de Israel que están en el desierto pero que son bastante ricos. Está claro que es algo artificial porque hay una línea que separa Israel del Sinaí y a un lado está todo regado y al otro todo sin regar. Todas esas estructuras grandes se ven desde el espacio, pero la blanca de Almería es la que más llama la atención. Y lo digo porque un compañero mío que estuvo en la Estación Espacial durante 6 meses, cuando volvió me preguntó qué era eso (risas).

P: ¿Existe miedo en el momento del despegue conociendo los episodios fatales que han ocurrido a otros compañeros en esa misma situación?

R: Existe la posibilidad de tener miedo, aunque casi mejor dicho, respeto a la máquina. Hay ilusión. Y luego hay una tercera cosa, que es la preparación. Es decir, si uno sabe que existió cierto accidente y ha estado metido en la investigación de por qué ocurrió, ha visto cómo los procesos han cambiado, la fabricación de los nuevos cohetes ha sido distinta… En fin, si te metes a fondo en los sucesos malos del pasado y ves que verdaderamente los han solucionado, esa preparación para página. Ya no crees que vayan a volver a ocurrir. Y luego algunos de los accidentes que han ocurrido se podrían haber solventado con medios que ahora ya llevamos. Podría ser una forma distinta de manejar el cohete, etc… Y luego hay un facto de decisión personal, y una vez que la tomas no debes estar cuestionándola todo el tiempo. Es muy importante durante la preparación para el vuelo espacial incidir en conocimientos y actitudes que en el momento del despegue a uno le hagan ser eficiente y tener miedo es lo contrario a ser eficiente. Cuando uno tiene miedo ya sabes lo que va a pasar. Si tienes miedo en la bicicleta todos los árboles te vienen. Lo que te hace el miedo es que hagas las cosas mal y al revés.

P: ¿Volverá de nuevo al espacio?

R: No está claro. Pero yo mantengo la cualificación paso todos los exámenes a mediados de marzo y depende por supuesto de la Agencia Europea del Espacio, que es donde yo trabajo si me citan para hacer otro vuelo o no. De momento, desgraciadamente en la última selección de astronautas no entró ningún español más y ningún español ha ido todavía a una expedición de 6 meses a la Estación Espacial Internacional, con lo cual, todavía podría ser. Por edad a lo mejor me quedarían 5 o 6 años para colocarme en un vuelo. Tampoco es que haya un límite, pero imaginas que con las pruebas médicas, según vas cumpliendo años, van siendo más difíciles de pasar.

“Tener miedo es lo contrario a ser eficiente”

P: ¿Qué quería ser de pequeño Pedro Duque?

R: Yo como todos los niños un día quería ser una cosa y al día siguiente otra (risas). Pero lo de astronauta es algo que pasamos todos, sobre todo los de mi edad, que vimos el alunizaje en directo. Ese día sí tocaba querer ser astronauta.

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