Vértigo periférico | Síntomas, causas y tratamientos

¿Quieres valorar este artículo?
 

vértigo periférico

El vértigo periférico es el tipo de vértigo más habitual

El vértigo es un síntoma presente en el 10% de las consultas de Atención Primaria y en el 30% de las consultas de otorrinolaringología.

Su incidencia en la población general española se sitúa ya en 17,8 casos por cada 1000 habitantes. Héctor Guiral Torner, otorrinolaringólogo del Hospital Quirón, te explica todo lo que necesitas saber sobre el vértigo.

Qué es el vértigo

El vértigo se define como una ilusión de movimiento, bien del entorno, o bien de la persona. Se puede sentir una sensación de balanceo, de giro, o de desplazamiento estando quieto, pero sin pérdida de conocimiento, lo que lo diferencia de otros procesos como el síncope o la hipotensión. El tipo de vértigo más común es, con diferencia, el vértigo periférico ya que prácticamente cualquier enfermedad que afecte al oído interno puede provocar vértigo entre sus síntomas.

La sensación de vértigo o de inestabilidad es subjetiva y no siempre encontramos una relación causal con un hecho desencadenante.

Causas del vértigo

Para el mantenimiento del equilibrio, el cerebro tiene que procesar la información procedente de tres sistemas corporales de reconocimiento de la postura: El visual (lo ojos), el propioceptivo (señales de la posición y movimiento que recibe por las distintas partes del cuerpo), y el vestibular, sistema del equilibrio del oído interno (el laberinto).

El vértigo se produce por fallos en la información enviada por estas vías, que alteran la percepción postural en nuestro cerebro.

Cuando hablamos de vértigo estamos hablando de un síntoma, no de una enfermedad, es decir, siempre hay que valorar qué es lo que está causando el vértigo.

El origen del vértigo puede estar en el sistema nervioso central, provocado por patologías del cerebelo o de los núcleos del tronco cerebral encargados de procesar la información que el oído envía al cerebro (vértigos centrales). En caso de que esté causado por alteraciones en las estructuras del propio oído interno, el órgano del equilibrio, estaríamos ante un vértigo periférico.

Tipos de vértigo

Es posible diferenciar los vértigos periféricos y los centrales por sus características clínicas:

Síntomas del vértigo periférico

  1. Comienzo brusco del vértigo
  2. Intensidad importante
  3. Duración corta: minutos, horas como mucho
  4. Evolución episódica, paroxística
  5. Aumenta con giros de cabeza
  6. Con náuseas, vómitos, etc.
  7. Síntomas auditivos frecuentes
  8. Sin síntomas neurológicos

Síntomas del vértigo central

  1. Comienzo lento
  2. Intensidad leve
  3. Duración larga (días, meses)
  4. Evolución continua, progresiva
  5. Sin relación a giros de cabeza
  6. Raramente náuseas o sudoración
  7. No síntomas auditivos
  8. Con síntomas neurológicos

Cerca del 80% de los pacientes que tienen vértigo, tienen vértigo periférico y el más frecuente de todos es el denominado vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB).

vértigo

El VPPB se produce por arenilla de calcio circulante en los conductos semicirculares del laberinto que, al flotar libremente por ellos, altera al equilibrio. Son benignos y se tratan maniobrando de forma brusca la cabeza hacia diferentes posiciones, hasta conseguir depositar la calcificación.

Tras el VPPB, los siguientes casos de vértigo periférico más habituales serían la enfermedad de Ménière, vértigo producido por un aumento de presión del líquido del laberinto, y el síndrome vestibular geriátrico, con un 10% y un 8% de frecuencia respectivamente.

Pruebas de provocación

En la exploración del vértigo, además de realizar pruebas de imagen como el TAC y la resonancia, es necesario incluir las llamadas Pruebas de Provocación. Son maniobras concretas que realiza el médico para provocar el vértigo y poder identificar el cuadro que experimenta el paciente en la propia consulta.

Tratamiento y rehabilitación

El tratamiento dependerá de la causa del vértigo, pero como muchas veces no se conoce o no existe una terapia eficaz, habitualmente el tratamiento farmacológico solo se administra para tratar los síntomas vegetativos de la fase aguda, como las náuseas y los vómitos.

La rehabilitación vestibular es útil en los vértigos periféricos. Se basa en ejercicios para estimular mecanismos que compensen las alteraciones de la orientación espacial y del equilibrio.

Recomendaciones ante un episodio de vértigo periférico

Para evitar mayores consecuencias durante un episodio de vértigo, como caídas y otros accidentes más graves, se recomienda lo siguiente:

  1. Mantenerse quieto y tumbarse
  2. Hacer cambios posturales suaves
  3. Evitar las luces brillantes
  4. Procurar no leer ni ver la televisión en unas horas
  5. No conducir un vehículo hasta estar completamente recuperado

Deja un comentario

No publicaremos tu correo. Los cambios obligatorios están marcados *

Previsora Bilbaína Seguros