Hiperplasia Benigna de Próstata | Síntomas, diagnóstico y tratamiento

¿Quieres valorar este artículo?
 

hiperplasia benigna de próstata

La próstata es el órgano que con mayor frecuencia se ve afectado por enfermedades en hombres mayores de cincuenta años. Entre el 80% y el 95% de los hombres mayores de 80 años padecen hiperplasia benigna de próstata.

La hiperplasia benigna de próstata (HBP) consiste en un aumento del tamaño de la próstata hasta tal punto que puede llegar a comprimir la uretra y generar problemas para orinar.

Todos los hombres mayores de 50 años deberían acudir a su urólogo para realizarse una revisión. Es la mejor forma de conseguir un diagnóstico precoz del cáncer de próstata.

La próstata es la glándula sexual del hombre que se encarga, al igual que las vesículas seminales, de producir semen. Debido a su situación – se encuentra debajo de la vejiga rodeando a la uretra – todas las patologías prostáticas se manifiestan con alteraciones en la micción.

Una de esas patologías es la hiperplasia benigna de próstata, también denominada hipertrofia benigna de próstata o HBP, que consiste en un crecimiento del tamaño de la próstata mayor de lo deseable ya que ese crecimiento hace que la próstata presione la uretra. La consiguiente obstrucción del flujo de orina provoca que la uretra tenga que trabajar más para conseguir eliminarla y puede incluso haber problemas para vaciarse por completo. En ese caso, y si el proceso de obstrucción sigue avanzando, es muy común que se produzca una afectación de las vías urinarias y del riñón que puede desembocar en una insuficiencia renal.

Dado que es el propio envejecimiento el que la causa, no hay forma de prevención posible.

Síntomas de la hiperplasia benigna de próstata

Los síntomas de la HBP se dividen en dos grupos. Los irritativos y los obstructivos. Dentro de los primeros podemos hablar de polaquiuria (orinar con mayor frecuencia), nicturia (levantarse muchas veces por la noche a orinar), o urgencia miccional, es decir, tener que ir inmediatamente al baño cuando se tiene ganas de orinar. El segundo grupo de síntomas, los obstructivos, consisten en la disminución de la fuerza miccional, problemas para comenzar la micción, goteo al terminar e incluso retención de orina.

Cómo se diagnóstica la hiperplasia de próstata

tacto rectal diagnosticar hbp

Mediante un tacto rectal, el urólogo será capaz de detectar un crecimiento excesivo de la próstata; localizar nódulos que indiquen la presencia de cáncer en caso de que los hubiere; y comprobar que no existe dolor para descartar así una infección.

También se comprobarán los niveles en sangre del antígeno prostático específico (PSA). Por regla general, su presencia en sangre se da en pequeñas cantidades, menos de 4,0 ng/ml, pero si la cantidad es mayor es muy probable que haya que realizar una biopsia para descartar un cáncer.

El análisis de orina ayudará a descartar una infección.

Todo hombre con más de 50 años debe visitar a su urólogo al menos una vez al año. Son este tipo de chequeos anuales los que mejor pueden favorecer una detección precoz del cáncer de próstata o, en este caso, la HBP.

Tratamiento hipertrofia benigna de próstata

  1. Medicación: obstrucción leve en vía urinaria
    • Bloqueadores Alfa
    • Este tipo de medicamentos ayudan a relajar los músculos de la vejiga con el consiguiente aumento de la capacidad para orinar. Por regla general, en menos de un mes el 60% de los hombres mejoran en sus síntomas. Como efectos secundarios de los bloqueadores alfa cabría mencionar los mareos, la fatiga y la hipotensión.

    • Bloqueadores de testosterona
    • Los fármacos que bloquean la testosterona también pueden reducir el tamaño de la próstata e incrementar el flujo de la orina solo que sus resultados empiezan a ser visibles a partir de los 6 meses desde el inicio del tratamiento. Aproximadamente el 5% de los hombres que la toman pueden llegar a presentar impotencia.

      Los resultados de estudios recientes que se han llevado a cabo sobre la medicación para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata han demostrado que la combinación de bloqueadores alfa con bloqueadores de testosterona es mucho más efectiva que administrar los fármacos de manera aislada.

  2. Cirugía
    • Cirugía endoscópica
    • La resección transuretral de la próstata es el procedimiento que se realiza con más frecuencia. Consiste en la introducción de un telescopio y un lazo eléctrico a través de la uretra hasta la próstata para quemar el tejido prostático adicional. La intervención, que dura unos 90 minutos, requiere anestesia general y pasar una noche en el hospital. Esta cirugía endoscópica suele causar eyaculación retrógrada, es decir, el sumen pasa a la vejiga en lugar de ir al extremo del pene, lo que conlleva a tener orgasmos sin eyaculación.

    • Cirugía abierta convencional
    • Cuando el agrandamiento es excesivo, se suele realizar una incisión en la zona del hueso púbico para acceder a la próstata y eliminar por cirugía convencional.

  3. Láser Verde
  4. Una fibra láser de color verde, de ahí su nombre, que funciona con un haz de luz que produce la evaporación de 1 a 2 gramos de tejido prostático por minuto. Los beneficios de esta técnica, que requiere anestesia regional o total, además de la rapidez, son un menor tiempo de hospitalización; menor sangrado; recuperación rápida e indolora; reducción de los casos de incontinencia y de impotencia; y una reducción del tiempo en el que es necesario llevar una sonda urinaria.

    Según diversos estudios, más de 95% de los pacientes que se han tratado con Láser verde KTP se muestran muy satisfechos mientras que la mejora de los síntomas de produjo en un 87% de los casos respecto a los resultados obtenidos antes de la vaporización prostática.

 

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete a la newsletter de Previalia Magazine y recibirás más artículos médicos como éste en tu bandeja de entrada
Suscríbete a nuestra Newsletter

Deja un comentario

No publicaremos tu correo. Los cambios obligatorios están marcados *

Previsora Bilbaína Seguros